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Fútbol, tecnología y viveza criolla

Comenzó la tan esperada Superliga. Esperada por los empresarios de los monopolios, claro. Porque el gobierno argentino decidió terminar con el Fútbol para todos y entonces los hinchas deberán pagar para ver a sus equipos, aunque los nuevos dueños de las transmisiones decidieron -devolución de favores que le dicen- que el codificado no se aplique sino hasta noviembre, después de las elecciones. Por todo esto, desde la primera fecha quienes decidieron no pagar para ver a sus equipos, van probando las alternativas que otorga la tecnología.

Cultura Caníbal se comunicó con algunos de ellos, cuyos nombres de usuario no revelaremos, para que nos cuenten cuáles son sus alternativas. A su vez las cadenas que adquirieron los derechos de televisación avisaron que sancionarán a quienes suban a las redes los videos tomados con celulares, aunque esto no pasa de ser simplemente una amenaza para los desprevenidos ya que no es posible ni es de su competencia el control sobre las redes. Aquí contamos algunas experiencias de las peripecias de los internautas para ver fútbol argentino.

Redes sociales

Como en casi todo, la primera opción de búsqueda son las redes sociales, página principal de consultas de la mayoría, especialmente de los menos conocedores del manejo de la internet. Por su popularidad, Youtube es la preferida para encontrar trasmisiones de fidelidad diversa, desde un canal que tiene conectada su placa de video al televisor y captura directamente, pudiendo transmitir en alta calidad, hasta el que filma la pantalla con una cámara o el celular. Según nos cuentan, esta opción es un poco inestable porque muchas veces las cadenas de televisión denuncian la transmisión y google bloquea el canal. La aparición de Facebok Live e Instagram -y en menor medida Twitter- abrieron nuevas posibilidades para transmitir con el celular filmando el partido desde la tribuna o el televisor.

Rojadirecta

La opción más conocida entre los seguidores de deportes es el portal Roja Directa, que cambia su dominio habitualmente por denuncias de derecho de autor. Nacida como rojadirecta.net, pasó por los dominios .ru (Rusia) y .me (Méjico) entre otros. Esta página que contiene deportes en vivo de todo el mundo, linkea a blogs de usuarios que transmiten directamente desde sus capturadoras, aunque habitualmente están llenas de publicidad engañosa en la pantalla, por lo que es fundamental tener un buen antivirus actualizado.

P2P

La tecnología peer-to-peer es una conexión entre pares sin intervención de servidores fijos. En otras palabras, un enlace directo entre dos o más computadoras remotas para el intercambio de archivos, videos, canciones, etc. agilizando la carga y descarga de datos por cuestiones técnicas relacionadas con el ancho de banda que no vienen al caso en esta nota. Utilizando el P2P, se puede acceder a los partidos, aunque es para usuarios un poco más experimentados.

Medios extranjeras

"Muchas emisoras de televisión en el mundo transmiten el torneo argentino, no sabemos si con o sin derechos, pero tampoco nos interesa, ya que esas son cuestiones legales que deberán resolver entre ellos, cuenta un usuario experto de web y redes sociales", nos dicen. Estos canales, si bien su búsqueda requiere un poco más de tiempo, replican su oferta vía streaming en sus páginas web, contando con mejor definición y menos cortes. Si nos acostumbramos a escuchar los relatos en otros idiomas, podemos encontrar los partidos en sitios del Este europeo, Asia o Centroamérica, aunque indagando un poco más también accedemos a emisoras de Brasil, Chile o Colombia. A modo de ejemplo, citamos Arena Sports de Serbia y Croacia o www.football-tv.ru de Rusia. También podemos encontrar guías de búsqueda tales como livesoccertv.com/es donde podemos buscar partidos de todo el mundo y las cadenas que los transmiten.

La batalla entre el copyright y el derecho al acceso extiende sus fronteras y llega al fútbol, y la tecnología se pone al servicio de la viveza criolla para ver los partidos sin pagarle a las megaempresas internacionales un precio que, algún ministro podría equiparar con dos pizzas o un kilo y medio de asado, como si esto fuera barato.