VAR entre todos

¿Quién decide? ¿Cómo se decide? ¿Qué nivel de arbitrariedad tienen, valga la redundancia, los árbitros en cada una de las decisiones? ¿Por qué se pide en una jugada y no en la otra? ¿Puede un jugador cuestionar la decisión de un juez y exigir que se consulte al video? ¿Una excesiva queja en ese sentido amerita algún tipo de sanción? ¿Alguién vio la forma en que se aplicó el VAR (videoarbitraje) en Lanus-River? ¿En Real Madrid-Al Jazira? ¿Podrán saldarse estas preguntas? ¿Habremos de contentarnos con algunas respuestas?

Ante la inminencia de la Copa del Mundo de Rusia, la FIFA empezó a tomar recaudos para evitar suspicacias y polémicas que puedan empañar la transparencia del torneo. Por eso informó en las últimas horas que las decisiones que se tomen mediante la ayuda del VAR, deberán ser explicadas a través de su reproducción en las pantallas gigantes de los estadios. La decisión también evitará que las quejas en las tribunas y en los bancos enturbien el clima de que se espera para el mes en que los partidos se disputen en territorio ruso. Los hinchas podrán saldar sus dudas en el mismo estadio. De ahí a que las compartan o las acepten habrá un trecho, claro está.

La FIFA informó que se contará con una persona designada en la sala de operaciones de video que deberá tomar los argumentos de la decisión arbitral para comunicarla a los comentaristas televisivos y al personal encargado de operar las pantallas gigantes. De esta manera, los hinchas de todo el mundo podrán enterarse de las razones por las cuales los árbitro cobran lo que cobran. O al menos lo que cobran cuando acuden a la ayuda de la tecnología.

Más allá de la capacitación que la FIFA acelera para los 36 árbitros y 63 asistentes que se harán cargo de impartir justicia en la Copa del Mundo, la cuestión continuará siendo la forma en que los árbitros sentirán mayor o menor seguridad a la hora de tener qué definir qué hacer. ¿Servirá este novedoso método de comunicación para que los árbitros se sientan más tranquilos o, por el contrario, los alejará de echar mano al recurso para continuar sosteniendo sus decisiones basados únicamente en el plano de las impresiones personales? ¿Aceptarán jugadores e hinchas las decisiones por el simple hecho de conocer los argumentos de cada una de ellas? ¿Serán las pantallas el elemento final para las decisiones posteriores en el desarrollo del juego o la aprobación de las tribunas pasará a ser un nuevo factor para tener en cuenta a la hora de tener que hacer sonar el silbato?

La pelota rodará y ahora también, más que nunca, se encenderán las pantallas.