El libro Memorias Cruzadas nace de la necesidad de reordenar circunstancias en torno al regreso de Perón al país, en un ensayo que dialoga (y confronta) con el último escrito de Juan Manuel Abal Medina quien, a decir de Yofre, «es un férreo crítico de Cámpora».
«Me voy a referir especialmente a aquellos relatos que tienen lugar entre enero de 1972, cuando (Abal Medina) conoce a Perón, hasta la desaparición física del General el 1 de julio de 1974», escribe el autor en los primeros párrafos.
Francisco Felipe Yofre presentará Memorias Cruzadas. Cámpora, Abal Medina y el retorno de Perón el jueves 8 de octubre a las 18 en La Casona Municipal, ubicada en la esquina de La Rioja y General Paz. En esa oportunidad, los periodistas Maru Cisneros y Luis Rodeiro conversarán con el autor.
Las memorias cruzadas
En casi doscientas páginas, el ex asesor y amigo de Cámpora, con quien compartió tiempo y diálogo político en el exilio, analiza —y refuta en gran medida— los acontecimientos narrados por Abal Medina quien, según su visión, intenta horadar la figura del Tío como personaje fundamental para la historia, buscando representar él ese papel.
Con ese fin, describe Yofre en su ensayo, recurre reiteradamente «a un recurso por el cual un interlocutor le atribuye a otro una declaración que involucra a Cámpora». Además, detecta que en las supuestas críticas que le realizan destacados líderes del peronismo, incluidos Isabelita y López Rega, nunca hay testigos.
Idéntico modo de operación descubre en los relatos donde Perón elogia, agradece u ordena a Abal Medina encargos políticos para «conservar la cohesión del movimiento y mediar entre dirigentes sindicales y la militancia juvenil». Siempre ocurren en circunstancias donde ambos se encuentran solos.

La obra y los personajes
Como en una película estilo Tarantino, los actores van apareciendo en la historia sin seguir una línea cronológica. Yofre se encargará de ordenarla para facilitar al lector la continuidad temporal y el reconocimiento del cambiante escenario político en cada suceso. «Creí necesario agrupar los textos según se exponen en el libro, aunque no siempre guardan coincidencia con el calendario», escribe.
Son cinco los papeles principales, con diferente jerarquía: Juan Domingo Perón como el protagonista que nuclea y de quien todos hablarán. Lo secunda Héctor J. Cámpora como el encargado de concretar el regreso del líder proscripto al país.
Luego, Juan Manuel Abal Medina como el autor de Conocer a Perón donde, a decir de Yofre, intenta esmerilar la figura de Cámpora en favor suyo, calificandolo como «traidor», «algo acartonado», «temeroso», «desleal» y «renuente a tomar las decisiones políticas que las circunstancias exigen». Yofre detiene su atención en el esfuerzo de Abal Medina por ubicar a Cámpora como integrante de una «Corte de Perón», que completan Isabelita y López Rega.
El narrador y sus argumentos
Aparece en escena el propio Francisco Felipe Yofre como el narrador que refuta cada uno de los argumentos de Conocer a Perón. Para esa tarea, se apoya en dos pilares sólidos como son sus charlas con el Tío en el exilio y las cartas que este intercambia con Perón.
Sin ser estelar la participación de Miguel Bonasso tampoco es de reparto. Más bien podríamos decir que es un actor invitado con acceso exclusivo a los archivos de Cámpora. El periodista recopiló el intercambio epistolar en el libro El Presidente que no fue, «la obra más completa que refiere la vida pública del expresidente», según Yofre.
En el elenco hay otros personajes que enriquecen y completan el guión. Se menciona a María Estela Martínez, el brujo, Bebe Righi, Rucci, Galimberti y Lorenzo Miguel, Jorge Antonio y Fernando Abal Medina, hermano menor de Juan Manuel y fundador de Montoneros, responsable de la ejecución de Aramburu. Por supuesto, no falta en el relato la siempre presente figura de Eva Perón.
Entrecruzamientos
Los personajes se cruzan permanentemente en las calles, los aeropuertos, Puerta de Hierro, México, Baires o Madrid. Durante casi un año, Cámpora mantuvo reuniones de trabajo con Perón en su residencia española con el fin de concretar su regreso a Argentina. En noviembre del ´71 lo visitó durante tres semanas y en los meses consecutivos realizó ocho viajes transoceánicos.
A su vez, Yofre compartió tiempo preciado con el Tío en dos oportunidades particularmente importantes para la reconstrucción de la historia. La primera duró tres meses en 1976, asilados en la Embajada de México en Buenos Aires, conviviendo también con Abal Medina.
La segunda fue entre 1979 y 1980 en el exilio mexicano,, donde forjaron tal amistad que se encontraban casi a diario y habitualmente compartían cenas con sus esposas e hijos. Entre los exiliados en ese país también estaban Abal Medina, Bonasso, Obregón Cano, Rodolfo Puiggrós y Esteban Righi, entre otros y otras.
Memorias que se conservan
Todas esas conversaciones, recuerda el autor de Memorias Cruzadas, giraban en torno a la política, los dos gobiernos de Perón, la admiración hacia Evita y, necesariamente, el recuerdo de las reuniones entre Cámpora y el General.
«El Tío se sabía enfermo. Tenía cierta urgencia en relatar los episodios que habían marcado su vida. Encontraba en mí un joven de treinta y dos años que siempre demandaba más precisiones, conocimiento de personajes y escenarios. Fui un privilegiado a quien le contaron en primera persona los grandes acontecimientos políticos de nuestra historia y los entretelones no conocidos detrás de ellos», recuerda Yofre.
Textos Cruzados
El ensayo no sólo cruza las memorias de los personajes sino también textos de autores notables de la talla de María Seoane o Miguel Bonasso, escritos en diferentes tiempos y espacios, pero que se ordenan cronológicamente en las páginas de Memorias Cruzadas.
En el scrolleo del borrador final, al que Cultura Caníbal tuvo el privilegio de acceder antes de entrar a imprenta, descubrimos que las palabras del autor se documentan en citas de El Presidente que no fue, de Bonasso; Bravas, de María Seoane; y La Voluntad, de Anguita y Caparrós.
También referencia fragmentos de La trama de Madrid, del «Tata» Yofre, Galimberti, de Marcelo Larraquy y Roberto Caballero y López Rega, del propio Larraquy.
Los libros de la memoria
Muchos de estos autores descansan sus lomos en la biblioteca de Yofre e incluso varios compartieron espacios políticos y militancia con él, tanto en el exilio como en el periodo post dictadura en la que ocuparon cargos públicos.
En las notas de Memorias Cruzadas se encuentran también escritos de Marcelo Sánchez Sorondo, Juan Pablo Csipka, Hernán Brienza y Aldo Duzdevich. Por supuesto, encontramos autoreferencias con pasajes de Vivir en los ´70., Un tiempo para recordar, del propio Francisco Felipe Yofre, editado en papel y en versión digital con Licencia Creative Commons para descargar o leer online.
En un breve spoiller podemos adelantar que en 2027 habrá novedades respecto de este libro publicado en 2016, todo a su tiempo.
Una contribución a la memoria de Cámpora
La necesidad de escribir Memorias Cruzadas nace cuando, fortuitamente llega a las manos de Yofre el libro Conocer a Perón, en cuya contratapa resaltan palabras de Marcelo Larraquy. Inmediatamente, dice Yofre, «quise conocer qué fue que llevó a Larraquy, un periodista de investigación serio, a afirmar con tanta contundencia que Abal Medina fue el elegido por Perón para construir la estrategia de su retorno en 1972».
Luego de su lectura, Yofre se centró en desarticular los argumentos que cuestionan el desempeño de Cámpora como delegado de Perón y, después, como Presidente de la Nación.
Yofre reconoce a Abal Medina, «con quien me separan profundas diferencias», su trabajo político, al punto que en Vivir en los ´70 tiene palabras elogiosas. «…se caracterizaba por su buen humor (…) Durante el tiempo que compartimos nuestra vida cotidiana (en la Embajada de México) no hubo un solo día en que lo viera retraído, irritable o sin ganas de hablar. Por el contrario, era un narrador ameno que disfrutaba de las conversaciones y se entusiasmaba al relatarnos los detalles y entretelones de algunos hechos históricos que lo habían tenido como protagonista», escribió Yofre en 2016.
Pero son las palabras de Larraquy en esa contratapa lo que enciende sus alarmas a la hora de volver a escribir la historia. Sin embargo y antes de comenzar las preparaciones para presentarlo en La Casona Municipal, aclara que Memorias Cruzadas «no tiene otro propósito que el de contribuir al estudio de la vida pública del expresidente Héctor J. Cámpora».
