Como punta de lanza Peteco Carabajal, convertido en Riendas Libres, inició una gira por el país, presentándose en pequeños escenarios. De a poco vuelve el ritual.

A fines del 2020 y ante un panorama negro con el anuncio de la suspensión de la temporada de festivales, Peteco Carabajal recibe una propuesta con tono de salvación: recorrer el país en conciertos reducidos, en formato terceto, visitando lugares que no son parte del circuito de giras que se armaban hasta el verano ´19 / ´20. Sin dudar, Peteco aceptó y en enero salió a la ruta bajo el nombre “Volver al ritual: gira de los 100 pueblos”. Un viaje despojado de parafernalia, con la sencillez de los inicios, enfocado en el repertorio y dando lugar a la mística que cada pueblo le imprima.

Cantante, compositor, multiinstrumentista y autor de un puñado de canciones que todos sabemos, Peteco es dueño de un lugar indiscutido en el podio de la música popular de este tiempo, conquistado a paso lento pero firme en más de treinta años de trayectoria. Esto, más su flexibilidad y adaptabilidad, es lo que hacen posible que un artista de tamaña trayectoria hoy gire sin tapujos, como arrancando de nuevo, acompañado de sus hijos Martina Ulrich y Homero Carabajal y presentándose en pequeños escenarios ante 100 o 200 personas, protocolos mediante, habilitando la posibilidad de que suceda la magia con la gente en cada encuentro, cosa que a veces las grandes luces y adrenalina de los festivales no lo permite.

«Está siendo lindo el encuentro con la gente en cada lugar, en espacios adecuados. Nos reciben como héroes. Agradecemos poder encontrarnos de vuelta y tener esa conexión que produce el hecho del arte, de la música, de la voz, de un instrumento. Creo que eso es lo que prevalece cada vez que visitamos un nuevo lugar»

Peteco Carabajal

Pasados y futuros

La Gira de los 100 pueblos ya recorrió sitios en las provincias de Córdoba, San Luis, Mendoza, Santa Fé, Entre Ríos, Buenos Aires. La agenda va armándose sobre la marcha, con pedidos de todo el país, concretando fechas para abril y mayo, con el corazón en la mano y atentos a la situación sanitaria, claro. Este fin de semana, es el momento del desembarco en City Bell, Ciudad de Buenos Aires y Temperley, y por más que uno de los escenarios sea en la calle Corrientes, la esencia de esta gira se mantiene: las canciones y la sencillez son el eje del concierto.

Peteco es folklore, pero también es rock y la cultura de las urbes que convive con la magia, el hechizo y los misterios de su Santiago del Estero natal. Esos son los ingredientes básicos que lo convierten en ritual.

Gentileza Disco Trashumante