Hace poco más de un año se instalaba el nombre de AHYRE, el proyecto musical integrado por Juan José Vasconcellos, Hernando Mónico, Federico Maldonado y Sebastián Giménez. Guido Bertini maneja las baquetas en batería y percusión.
En septiembre de 2019 hicieron su primera aparición, completaron agenda de verano, fueron consagración 2020 del Festival de Jesús María y lanzaron su primer disco. Luego llegó la pandemia, con todo lo que eso significó sobre todo en el sector artístico y cultural.
Sin embargo, los chicos de Ahyre estuvieron entre los más activos durante el año, sin escenarios, claro. Se mantuvieron en movimiento produciendo, generando contenido, atendiendo a periodistas, activando su comunidad en redes, participando en festivales online como el Billboard y escribiendo canciones. En síntesis, capitalizaron el “tiempo libre” para hacer todo lo que el lanzamiento de un disco requería en la vieja normalidad.
Abel Pintos, el cómplice perfecto
Hace días la agrupación lanzó nuevo tema en Spotify y en las últimas horas del domingo 6 de diciembre estrenó video en YouTube, con un invitado estelar. Se trata de “Cómplices», del Colo Vasconcellos, con la participación de Abel Pintos. “Desde su gestación, sin saber qué ocurriría, la voz de Abel sonaba constantemente en nuestras cabezas en esta letra y música”, dice el autor.
Mientras se avizora una lucecita de esperanza para volver a los escenarios, horas anteriores al estreno del video de Cómplices (realizado en Salta y Buenos Aires por las limitaciones de la pandemia), Hernando Pony Mónico se anima a calificar positivamente el momento. Sostiene que se encuentran en una excelente etapa y un momento experimental en el que se sumergen en los procesos creativos a jugar y explorar los sonidos para ver hasta dónde llegan.
Ahyre se muestra como un núcleo sólido
Podría decirse que esos juegos les están saliendo bastante bien. Ahyre se muestra como un núcleo sólido que juega con ductilidad, adaptándose a la identidad sonora de los invitados a los que convidan sus canciones, conservando su sello. Eso lo demuestran en los vivos porque se la bancan solos: cuando no hay invitados la canción se conserva, lejos de perder peso.
“Estamos muy contentos con el disco y con Cómplices. Si bien es una canción terminada antes de largar el disco, no tuvimos la oportunidad justa para lanzarla», comentan en la banda. El Pony Mónico toma las riendas, cree que están «en un camino que está bueno, distinto, interesante, que tiene conexión con todos los géneros y las músicas que escuchamos y nos gustan. A la vez —prosigue— conecta con el folklore que hicimos siempre y eso es lo que caracteriza nuestro sonido como banda, lo que nos identifica”.
Si es folklore o si coquetea con el pop, la balada o el rock a esta altura no importa. Es música hecha con convicción, respeto y profesionalismo. Es música, siempre necesaria. Eso es lo que importa.
