«Venimos del palo del software». La frase resume tecnología y rockanroll, la combinación perfecta para presentar a Comunidad Fusa, un sitio web y una app de celulares para escuchar bandas independientes de música nacional. Puede ser, inevitable comparación, una Spotify criolla.
La frase anterior es de Matías Zamorano, un nativo de Morón en la provincia de Buenos Aires que es músico, analista de sistemas y, según su propia definición, apasionado por el desarrollo de software, la conformación de equipos de trabajo, el coaching ontológico y la creación de proyectos.
Junto a Mariano Solá crearon Comunidad Fusa, originalmente bautizado como Fusión de artistas, a la que posteriormente se sumaron Jonathan Buzzetti, Dario Pelozo y Nico Fernández.
Comunidad
La idea surgió luego de disolver la banda en la que tocaban, por diferencias artísticas. «De esa experiencia empezamos a notar diversas características de la movida under porteña y la falta de un concepto de comunidad entre las bandas»
«Un mes después del fin de Superterrenal nos juntamos en casa para empezar un nuevo proyecto: crear sitios a bandas para mejorar su presencia en la web», narra Matías. A los pocos días este concepto empezó a mutar en lo que hoy es Comunidad Fusa, «un único portal donde se puede escuchar una variedad inmensa de artistas».
La primera versión del proyecto es de fines de 2010 y continúa en desarrollo «evolucionando año tras año para mantenerlo acorde a las nuevas tendencias de diseño y tecnología». Con ese ritmo, este año lanzaron la app para Android y se proyecta para el futuro la adaptación para plataformas iOS.
Las comparaciones pueden ser simpáticas
Comunidad Fusa cuenta actualmente con casi dos mil artistas y bandas independientes argentinas, que aportan más de diez mil canciones listas para ser descubiertas, «como un semillero con material diverso y sorprendente».
Según cuentan los desarrolladores, las ventajas respecto a Spotify y otros servicios de streaming es que sólo tiene música nacional, independiente, y que es un proyecto sin fines de lucro, por tanto su uso es gratuito.
La misión es igualar las oportunidades de difusión para los artistas del país», dicen, a la vez que sueñan «con ser la llave para un cambio rotundo en la forma en que se escucha música en el país», sentencian.
Apuesta a futuro
Los creadores de Comunidad Fusa sostienen que el beneficio de las bandas es llegar a personas que están buscando sonidos nuevos.
Aún no hay un fin económico aunque «visualizamos un futuro en que las bandas puedan ofrecer sus discos en formato digital vía Fusa, obteniendo dinero directamente de los oyentes, sin intermediarios». Por ahora es sólo un plan.
Para ser parte, simplemente hay que crear un perfil, aceptar las condiciones para que los temas suenen en Fusa y sus aplicaciones relacionadas y subir los archivos junto con información de la banda. No vale subir sólo texto sin las canciones y el control sobre esto es muy estricto.
El algoritmo
Tanto en la web como en la aplicación de dispositivos móviles el sistema filtra y selecciona lo que considera más atractivo para el usuario, arma listas y rankea las canciones más escuchadas, los top ten y los recién llegados, con el fin de ofrecer una experiencia amigable con sus visitantes.
«Queremos ser la llave para un cambio rotundo en la forma en que se escucha música en el país», expresa Matías Zamorano, concluyendo que «la infinidad de artistas que circulan por todo el país está pidiendo a gritos más oídos donde llegar».
