«El Milagro». Mery Murúa presenta tangos propios y otros clásicos

Gustavo Ceriani Brizzi

Gustavo Ceriani Brizzi

Periodista - Gestor Cultural Integrante del colectivo Cultura Caníbal @guticeriani
La cantante se presenta el 16 de agosto a las 20 en el Teatro Comedia de Córdoba con su primer espectáculo de tangos, que pronto serán disco

Cuando Mery Murúa entra todos lo notan porque más allá de la tonada cruzdelejeña su voz tiene alegría, potencia y cercanía. Una carcajada, una frase amable, un saludo caluroso. Pero cuando entra en escena se corta la respiración del público porque solamente una cuerda de guitarra o un zapato de mujer tienen permiso para interrumpir el silencio que se estremece al ritmo de su cadera.

El ritual musical se repetirá el domingo 16 a las 20 en el Teatro Municipal Comedia, cuando la Mery suba al escenario con una propuesta nueva en su faz solista: cantará tangos «en parte míos, en parte clásicos», según explica en una charla telefónica con Cultura Caníbal entre ensayos de la orquesta provincial y viajes a Unquillo.

Las composiciones están inspiradas en su infancia en El Milagro, «un pueblo donde está la casa materna. Mi abuela tenía ahí una casita y un rancho». En ese paraje riojano, a 150 kilómetros de Cruz del Eje, Mery Murúa pasaba las vacaciones y algunos fines de semana rodeada de familia.

Vengan a ver El Milagro, Mery Murúa comienza a cantar

El micrófono al frente y Juan, su hijo, a su derecha, son las referencias en el escenario. Esta vez Juan, ese que escuchó desde la panza el Concierto Final del Conservatorio, que vimos crecer al ritmo de la carrera de la Mery, que se hizo productor y músico, no estará. Hace algún tiempo alzó sus alas para cruzar el charco y probar suerte en otras tierras.

En cambio, habrá una formación de amigos, en cuarteto, aunque «sucederán cosas en medio del concierto que exceden el repertorio», según explica la cantora antes del llamarse a silencio porque «no quiero spoilear«.

Lo que si podemos contar es que la acompañan el reconocido bandoneonista y director de la Orquesta Provincial de Música Ciudadana, Damián Torres; Pablo Jiménez en piano, Daniel Soria con su guitarra y Christian Esquivel en el contrabajo.

Podemos sospechar que también estarán dando vueltas —unos en el escenario, otros en las butacas cuando no en el camarín— sus amigos, su manada, parte su clan: Juan Iñaki, Pao Bernal, Raly Barrionuevo, Guadalupe Gómez, José Luis Aguirre, Horacio Burgos, Juanpaio Toch y la Negramarta Rodríguez, junto a muchos artistas más.

Garufera y vibradora

Entre las cosas que «van a suceder en medio» hay una presencia estelar. Podemos decirlo sin miedo a arruinar la sorpresa porque ya lo develó ella en sus redes sociales. Es que Mery Murúa es una revisionista permanente de su propia historia y habla siempre —en la mesa con amigos, en los medios de comunicación o en sus letras— del regreso y la memoria.

En ese volver continuo cuenta que su inicio en el conservatorio no fue con el canto sino con la guitarra, pero sentía vergüenza de la vieja guitarra de su abuelo. «Nunca quise llevarla al conser, porque tampoco tenía estuche y la llevaba en una bolsa de nylon con una manta», rememora la artista y sigue: «otra vez me tiré en la cama con la luz apagada olvidando que estaba ahí y nos partimos… ella la caja y yo la cabeza».

Pero como en el tango, la suerte la rempujó a encarrilar, le cambió los bordones y la volverá a hacer sonar. «La rebauticé, se llama La Bonita porque mi amigo luthier Juan Lapido la está dejando pipí cucú para mí concierto y dice que cada vez que alguien llega al taller le dice: ¡que bonita guitarra!», escribió Mery en su muro.

La Bonita sonará con su puente y su diapasón nuevos y su mango enderezado, en las manos de quien prefería ser cantora pero tuvo que empezar con una guitarra que no sabía que quería.

El corazón al noroeste

Como en todo pueblo de argentina (antes de internet), los grandes transmisores de cultura siempre fueron la radio y la televisión. Se escuchaban los programas de las emisoras AM de Buenos Aires que llevaban esa música tan ciudadana dibujando en la imaginación las tragedias y los paisajes lejanos para el noroeste argentino.

El Milagro (ahora el pueblo se llama solamente Milagro), no era ajeno a esa comunicación etérea pero en la casa de la abuela el tango también llegaba en tren. «Las tías y primas que se habían ido a trabajar a la gran ciudad y venían para las vacaciones» cantaban las canciones que escuchaban allá.

En su clan, como le gusta a Mery Murúa mencionar a su entorno, nadie quedaba exento. La madre con sus valses, las voces de las tías, los tíos que tocaban el acordeón y el bandoneón, los primos y primas, los hermanos… Por eso, el concierto del domingo 16 «es un modo de generar un encuentro con las voces de mi familia», resume la artista.

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Mery Murúa, entre Cruz del Eje y El Milagro

Alguna vez, Atahualpa Yupanqui dijo de Jairo: «es como el pan de su tierra, criollito». En ese error histórico del pergaminense por no conocer que los criollitos sólo se comen en Córdoba Capital, vamos a caer igualmente para decir que la Mery, nacida en el mismo pueblo que Jairo, es verdaderamente criollita.

Cantante por herencia materna y compositora por atrevimiento, su voz transita el tango y el folklore con mucha ductilidad. A lo largo de su carrera recorrió infinidad de escenarios de todo el país, participando en festivales y consolidándose como una figura que no se encasilla en lo tradicional. Desde 2018 es una de las voces de la Orquesta Provincial de Música Ciudadana de Córdoba, compartiendo micrófono con Gustavo Visentín.

Ella misma define su búsqueda artística priorizando un repertorio que dialogue con su presente y entorno, por eso El Milagro demoró un poco más en llegar. No quería interpretar «ese tango citadino, del arrabal porteño», sino «otro tango, uno que hable de nosotros, de cómo se vivía en los patios de tierra en el interior del país esa música que llegaba por la radio y se expandía en las voces de cada cantor y cada cantora desconocidos de los pueblos».

Premio Gardel a la Mejor Canción

Mery Murúa con la guitarra "La bonita"

Un hito fundamental en su trayectoria se concretó con Baile Eterno, una canción que lleva el mismo nombre que el disco que integra, galardonada con el Premio Gardel como Mejor Canción de Folklore. Este álbum representa un punto trascendental al tratarse de su primer trabajo completamente compuesto por ella, producido por su hijo Juan y con destacadas colaboraciones de Paola Bernal, Nadia Larcher, Juan Iñaki y Raly Barrionuevo, entre otros. Fue presentado en el Teatro del Libertador de Córdoba, a su regreso de la Gala de los Gardel.

«La tierra señala a sus elegidos», decía Maia Sasovsky al presentarla en el Festival de Cosquín de 2025, parafraseando también a Atahualpa Yupanqui. Mery Murúa acepta el desafío de ser esa «lámpara milagrosa para encontrar la belleza en el camino».

Dan testimonio de eso sus trabajos discográficos «Mery Murúa» (2010), «Acacia» (2013), «Sal» (2015), «Roble 10 años (junto a Horacio Burgos)» (2017) y los pospandémicos «Noche de luna en Cabana» (2022), «Baile Eterno Vol. I» (EP – 2023) y «Baile Eterno Vol. II» (EP – 2024), a los que en el futuro se sumará «El Milagro», con los tangos inéditos que iluminarán el escenario del Teatro Comedia el Domingo 16 de agosto a las 20.

Ficha Técnica de El Milagro

  • Tangos inéditos de Mery Murúa
  • Domingo 16 a las 20
  • Teatro Municipal Comedia – Rivadavia 254 – Ciudad de Córdoba
  • Entradas a $20 mil en Plataforma Ticketek y boleterías del teatro

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