Gestión Cultural en Córdoba: un sector que se profesionaliza pero lucha contra la precarización

Maru Cisneros

Maru Cisneros

Integrante del Colectivo Cultura Caníbal
El Observatorio de Gestión Cultural de Córdoba presentó su diagnóstico bianual: trabajo calificado pero con escasa protección social.

El relevamiento 2025 del Observatorio de Gestión Cultural de Córdoba (OGCC) reveló una radiografía crítica: el trabajo cultural sostiene hogares y comunidades pero se desarrolla en un marco de inestabilidad y falta de derechos básicos.

El OGCC es una iniciativa de la Fundación Red de Gestión Cultural en trabajo conjunto con la Universidad Nacional de Córdoba que en el cierre del año presentó los resultados de su Actualización Bianual 2023-2025.

El informe muestra un crecimiento en la participación de los trabajadores del sector, aunque consolida un diagnóstico urgente: la gestión cultural es trabajo calificado que, pese a su peso económico, sigue operando en los márgenes de la protección social.

Un crecimiento que legitima el diagnóstico

Entre 2023 y 2025, el Registro de Gestoras y Gestores Culturales de la provincia experimentó un salto significativo: la visibilidad del sector aumenta, no por campañas masivas sino por el «boca en boca» y la recomendación entre pares, dejando al descubierto la necesidad de los trabajadores de contar con espacios de representación colectiva.

«La evidencia del relevamiento —indica el propio texto— muestra una brecha persistente entre el reconocimiento social de la cultura y su traducción en derechos: estabilidad, protección social y condiciones laborales adecuadas».

Perfil del sector: feminización y responsabilidad económica

La gestión cultural en Córdoba tiene rostro de mujer, el campo está altamente feminizado con una presencia activa de identidades diversas. El dato adquiere una dimensión más compleja al analizar la economía doméstica ya que la cultura no es un pasatiempo ni una actividad secundaria.

Pluriactividad y autogestión

¿Dónde trabajan quienes gestionan la cultura en Córdoba? En muchos lugares a la vez. Los resultados destacan la pluriactividad como una condición estructural del sector, donde la mayoría de los profesionales deben combinar distintos ámbitos para alcanzar un ingreso digno.

El Sector independiente o autogestivo es la principal fuente de trabajo en cultura, sostenida por proyectos propios, trabajo freelance e iniciativas comunitarias sin respaldo estructural. El estatal ocupa el segundo lugar pero se caracteriza por la intermitencia, con contratos temporales y programas específicos en lugar de plantas estables.

En el asociativo las bibliotecas, centros culturales y cooperativas son pilares territoriales aunque enfrentan alta informalidad y dependencia de financiamiento externo.

Finalmente, el sector privado tiene la menor incidencia en el desempeño principal de las y los gestores culturales cordobeses. La participación — señala el observatorio — es relevante pero no dominante y suele coexistir con otras fuentes de ingreso.

Derechos y protección social, las deudas pendientes de la Gestión Cultural

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A pesar de que emplea a miles de personas y tiene una incidencia económica relevante a nivel nacional, la brecha entre el reconocimiento social y los derechos efectivos es profunda.

El resultado de las observaciones es contundente, resaltando la precarización laboral, la informalidad y la falta de protección social como constantes que atraviesan al trabajador cultural.

El Observatorio de Gestión Cultural de Córdoba concluye que la evidencia recolectada se constituye como una herramienta para transformar las políticas públicas. No basta con programas aislados; se requieren marcos normativos que reconozcan a la cultura como una política estratégica con enfoque de derechos y perspectiva de género, señala.

Resumen de datos en el instagram de @culturacaníbal

Un Observatorio para la gestión cultural

El Observatorio nace en 2023 por iniciativa de la Fundación Red de Gestión Cultural para relevar las condiciones reales de desarrollo del trabajo en la provincia de Córdoba.

El primer antecedente surge de un proyecto seleccionado en el programa Gestionar Futuro para analizar los datos del Primer Registro de Gestores Culturales de Córdoba.

Producto de la articulación con la Secretaría de Extensión de la Universidad Nacional de Córdoba se sentaron las bases para el análisis de las condiciones de profesionalización, género, sector público, prácticas de la gestión y precarización estructural del trabajo cultural.

Actualización para mejorar

La actualización de los datos en el año que finalizó recientemente «mejora la representatividad del diagnóstico, sin implicar expansión real del sector, sino mayor visibilización y adhesión al instrumento», dicen desde la Red de Gestión Cultural Pública.

Según explican en el propio trabajo, el registro no es un censo sino un diagnóstico representativo, destacando que «el crecimiento del Registro de Gestoras y Gestores Culturales no responde a la implementación de campañas masivas ni a acciones sistemáticas de difusión.

Un proceso abierto

El registro permanece activo y el Observatorio invita a todas las instituciones y trabajadores a sumarse para seguir fortaleciendo una red que busca, ante todo, que la cultura sea un trabajo digno y sostenible en todo el territorio provincial.

En el siguiente enlace puede leerse en detalle la Actualización bianual 2025 del Observatorio de Gestión Cultural de Córdoba, mientras que en este formulario pueden completar sus datos las personas o instituciones que quieran ser parte del Registro.

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