¡Cómo me gusta de La Noche de las Galerías y las Peatonales! Por unas horas, nos invita a volver a mirar El Centro. Esa parte de la ciudad con tanto para contar y ofrecer pero que la mayoría de las veces tomamos como lugar de paso, lugar a evitar.
Yo soy chiquita del centro, me encanta andar por las áreas centrales de las ciudades, las disfruto y las camino, porque convendrán conmigo que no hay mejor modo de conocer una ciudad que caminando.
Las áreas centrales guardan la historia de las ciudades. En Córdoba las calles, galerías y edificios reúnen capas de épocas, formas de vivir, maneras de encontrarnos, huellas de las luchas vividas. Tanto la historia como la memoria de los lugares que elegimos (o donde nos tocó) vivir, son fundamentales en nuestra construcción de identidad y de valores: no puedo querer lo que no conozco.
Sin embargo, hoy contamos con generaciones enteras de cordobeses y cordobesas que casi no conocen El Centro. Se instaló cierta fobia a ir, tanto que, a mi gusto, parece más vanidosa y aspiracional que real. Como si estar lejos del Centro nos ubicara automáticamente en un lugar mejor. Cuando una se toma el trabajo de recorrerlo encuentra variedad, comercios y, muchas veces, mejores precios.
El Centro tiene memoria
El Centro sigue siendo un lugar de encuentro, celebración y memoria, donde tras cada victoria de la Selección fuimos frente a la vieja Escuela Olmos. Ese ahora patio comercial que también ve festejos de los equipos locales, egresados de las universidades y manifestaciones de todo el arco sociopolítico local.
Claro que tampoco alcanza con defender El Centro desde la nostalgia. Para que las vecinas y los vecinos quieran habitarlo, tiene que haber motivos, propuestas y espacios cuidados. Tienen que desarrollarse políticas públicas donde, por ejemplo, el transporte público es fundamental.
Hay que hacerlo atractivo, vivo, transitable. Aquí es donde me encanta la propuesta de La Noche de las Galerías, que nos convoca a ocupar las peatonales y entrar a las galerías, encontrarnos con música y actividades culturales y redescubrir lugares que quizás estaban ahí, a la vuelta, pero hacía tiempo que no mirábamos.
Fui a la primera edición y todo lo que vi me gustó. Me gustaron las personas, muchas en familia, recorriendo, me gustó escuchar al pasar los comentarios de comerciantes contentos de haber extendido su horario, la mezcla de propuestas y esa sensación de que El Centro podía ser, además de una zona comercial, un lugar para compartir. Por eso espero con ganas esta segunda edición, que se hará este viernes 30 de octubre, de 19 a 00, con entrada libre y gratuita.
Lo que hay que ver en El Centro
La programación incluye música en vivo en distintos puntos, con artistas como Las Rositas, la Small Jazz Band, Lorena Jiménez, Emilio Morales y Pachi Herrera. Ttambién habrá un Encuentro Nacional de Coros en galerías y espacios del área central.
En la Plazoleta del Fundador se anunciaron actividades para las infancias y espectáculos de circo. Sobre 9 de Julio habrá una exposición de autos antiguos y en la 25 de Mayo, al lado de la Basílica de la Merced, una muestra de motocicletas clásicas. La Basílica va a tener, además, un concierto solidario desde las 18:30. Los detalles de toda la programación está en nuestra sección de agenda de actividades.
Los negocios también abrirán con promociones, descuentos y planes de cuotas. Está bien que El Centro convoque por la cultura y el encuentro y está bien que podamos comprar, pasear y encontrar cosas que no aparecen en otros circuitos. Lo dicho, una ciudad se conoce caminando; no alcanza con verla desde la ventanilla del bondi o pasando apurada rumbo a otra parte.
Comercio y cultura
Otro de los motivos por los que esta actividad me gusta es la vinculación del comercio con la cultura y las instituciones para recuperar las calles; colaborar en este tiempo de crisis, revivir las galerías y las peatonales como espacios de encuentro y que los bienes culturales estén, como corresponde, al alcance de muchos. Planazo.
Ojalá este viernes, en la primavera más extraña de nuestras vidas, el clima acompañe. El pronóstico no siempre está de nuestro lado pero la invitación ya está hecha: salir, recorrer El Centro y volver a sentirlo propio. Por una noche y, con suerte, por muchas más.

